¿Parece que los peluches y los juguetes viven bien? No lo creais.
Es cierto que nos acompañan en los momentos más duros de nuestras vidas como cuando no nos conceden una beca o cuando nos enfadamos con alguien; ahí, estaría bien ser un peluche.
Pero pensad, ¿QUE HACEN LOS PELUCHES Y LOS JUGUETES CUANDO NOS VAMOS O NOS VAMOS PARA SIEMPRE?
Parece que estoy hablando de "Toy Story", pero no es broma, los dejamos solos y abandonados en el fondo de un cajón y no volvemos a pensar en ellos hasta que tenemos 23 años y decimos: "Ah, ese era el peluche con el que tanto jugaba cuando era pequeña. Será mejor donarlo, aquí no pinta nada."
No es que esté en contra de las donaciones, pero digo que si compramos ese peluche para jugar 5 minutos con él y después dejarlo literalmente tirado...
¿No hubiera sido mejor dejar que comprara ese juguete un niño que de verdad jugara con él?
Ya sabeis, jugad con vuestros juguetes y peluches y llevadlos a donde vayais. Sobretodo, no los dejeis de lado.
Piénsatelo bien antes de comprar uno.